
Tienen un show de una hora y media, con canciones que se reconocen dese el primer acorde y que se cantan sin pensarlo. Himnos que pasan de generación en generación y que levantan al público tal y como el primer día. Ofrece un repertorio hecho para bailar, cantar y dejarse llevar, convirtiendo cada concierto en una fiesta donde la energía no baja y se da todo de principio a fin.